La actual Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno es consciente del peso de esta imagen, y Hermandad, en el costumbrismo de la localidad. Desde la Hermandad asumen el peso de la nómina de hermanos más la responsabilidad histórica del pueblo de Rota. Por ello, durante estos cuatro años de mandato, han tenido muy latente la necesidad de preservar y recuperar las tradiciones vinculadas a Jesús Nazareno. A la suma de una importante obra social que genera el orgullo del Teniente de Hermano Mayor, Luis Espinar.
Durante las semanas previas a la Semana Santa se ha visto bastante protagonismo en diferentes cartelerías de Nuestro Padre Jesús Nazareno como protagonista, ¿qué supone para ustedes?
Para la actual Junta de Gobierno es una auténtica alegría y lo recibimos con orgullo. Es cierto que Manuel Tosar haya recreado la bajada de Jesús Nazareno por el Calvario con esa Cruz de Guía anunciando lo que viene supone un inmenso orgullo.
Hablemos de la XI Exaltación de la Madrugada que fue dada por “una hija del Nazareno”, que no hermana. ¿Qué le pareció?
Fue una bonita exaltación a la madrugada, llena de vivencias de una persona que no es hermana, pero que es “hija, nieta, bisnieta, esposa” de devotos de Jesús Nazareno. Su padre fue un gran cantaor que escribió varias saetas a Jesús para cantárselas. Es más su primera saeta y última, antes de morir, fue a Jesús Nazareno. Entonces, en casa de Merchi se respira nuestra Hermandad por todas partes. Por ello, creo que su exaltación ha calado.
Como la presente exaltadora hay muchos casos en la localidad, es decir, personas que no son hermanas del Nazareno, pero con una fuerte vinculación: ¿cómo recibís esta situación.
Es cierto que en Rota hay una gran devoción por Nuestro Padre Jesús Nazareno, siendo uno de los pilares más importantes en la localidad. Entonces, es cierto que quizás un 10%-12% de la población es hermana de nuestra Hermandad, pero, se podría superar el 70% de devotos. Por ello, nosotros tenemos que prestar atención no solo a nuestra nómina de hermanos sino a la gran vinculación del municipio por Nuestro Padre Jesús Nazareno. De este modo estamos sujetos al respeto de las tradiciones y la dificultad de implementar innovaciones que puedan generar rechazo en el pueblo. Nosotros consideramos que tenemos que andar con mucho cuidado, seriedad y con perspectiva histórica. Realmente, quiénes somos nosotros para, por ejemplo, quitarle las trompetas de Jesús Nazareno; si es una tradición de nuestra Hermandad y del pueblo de Rota. ¿Quiénes somos nosotros, como Junta, para quitar ese acervo? Nosotros no somos nadie, al final estamos de paso. No tenemos la capacidad para privar a la tradición roteña de ciertos elementos históricos de nuestra Hermandad como el Sermón de la Pasión o la subida al Calvario… En definitiva tenemos que prestar mucha atención a nuestras decisiones porque no solo repercuten en nuestra Hermandad sino también en el pueblo de Rota. Nosotros tenemos que contar con la nómina de hermanos y con el pueblo.
Y ante este compromiso con la localidad, ¿qué grado de responsabilidad tenéis?
Es una gran responsabilidad. Por ello, nuestras decisiones tienen que ser analizadas al detalle. Por aquí han pasado Juntas de Gobierno que han innovado de tal manera que al pueblo no le ha gustado. Yo, y mi Junta de Gobierno, soy de los que digo que “ya está todo inventado”. Consideramos que no es necesario introducir novedades, sino mantener lo existente, haciéndolo con el respeto de siempre. No podemos olvidarnos que nosotros ostentamos la Junta de Gobierno porque anteriormente otros lucharon por la conservación de la Hermandad. De este modo, sentimos la obligación de mantener el relevo recibido. Por ejemplo, puedo llegar a entender que se reproduzcan modificaciones en el recorrido, pero, decir Nazareno es decir San Roque por la mañana; o Arco de Regla; decir Jesús Nazarenos es decir el muelle. Y esta vinculación con determinadas costumbres, momentos y tradiciones viene dada por el pueblo. Al final hay que ser consecuentes de que estamos ante una devoción de varios siglos de manera ininterrumpida. Tenemos constancia escrita desde 1644. Se afirma que la Hermandad nace por la devoción que causa la imagen, y todo apunta a que esta pudo haber aparecido 10-15 años antes.
Como bien mencionas, esta Junta de Gobierno tiene un fuerte compromiso con las tradiciones del pasado y un afán por recuperarlas. Se ha hablado en varias ocasiones de un fuerte interés por su parte de recuperar la emulación de las tres caídas: ¿estará este año?
Jesús Nazareno siempre dio las tres caídas en la Casa Rincón, es decir, la cruz que está en la calle Calvario a la altura del antiguo Palenque, un poco más arriba del actual Bar El Chato. Esa era la localización donde se recreaban las tres caídas a través del esfuerzo de los costaleros en realizar subidas y bajadas del paso considerables.
Esa tradición parece perderse a mediados de la década de los 50, cuando aparece el paso dorado de Ferris. Sin embargo, anteriormente Jesús Nazareno salía en parihuela portado por el pueblo, no por los hermanos. Se alternaban entre marineros y campesinos en su salida procesional sin una cuadrilla de costaleros. La desaparición de las tres caídas coincide con el paso antiguo de Ferris por la dificultad de estos movimientos, ya que la parihuela no llevaba patas sino horquillas al no posarse nunca el paso al suelo. Todo apunta que se dejó de hacer por el cambio de paso. Sin embargo, nosotros como somos una Junta tradicional llevamos algunos años queriendo recuperar esta tradición. Aún no sabemos si podrá ser este año porque tenemos que darle un contexto litúrgico a través del director espiritual. Además de valorar otras cuestiones.
¿Qué otras tradiciones podríais, o querríais, recuperar?
Creo que siguiendo la línea que nos marcamos hace cuatro años, y que estamos ejecutando, no tenemos más que mantener las costumbres que tenemos, es decir, proteger ese halo de tradiciones y costumbres alrededor del Nazareno. Además de respetarlo mucho. Creo que recuperar las tres caídas ya sería la guinda del pastel.
Su Hermano Mayor ha destacado como uno de los momentos más especiales del recorrido ese ofrecimiento a los mayores en la puerta del Centro de Salud, ¿cuál es su opinión sobre esta muestra de respeto?
Yo me he criado viendo a Jesús Nazareno parándose ante todos los enfermos. Ya fuese sobre los pies o volviendo atrás o enfocándose hacia una ventana o balcón. Recuerdo que las semanas previas a Semana Santa venía la gente para informar sobre la localización de dónde estarían determinadas personas con una enfermedad o edad avanzada que podría ser su última Madrugá. Ante estas demandas recibidas se apuntaba el lugar correspondiente. Es cierto que han habido hermanos mayores que decidieron prescindir de esta noble tradición, respetable. Pero, ¿qué llevó a esta situación? A malestar de los hermanos. Sin embargo, mientras nosotros continuemos, esto lo vamos a seguir haciendo.
Sin embargo, ese respeto y mimo a las tradiciones del pasado no suponen un inconveniente para seguir creciendo, ¿no?
Desde que estamos en Junta de Gobierno, la nómina de hermanos ha crecido alrededor de 300-400 hermanos porque durante 2024 hemos experimentado un crecimiento datado en 196 hermanos, de los cuales fueron a recoger la medalla en el último triduo 87. Considero que este crecimiento viene de la mano de lo que he estado explicando anteriormente. Existen hermanos que durante un periodo de tiempo se han visto descontentos con la gestión de la Junta de Gobierno y han decidido darse de baja, cosa que yo nunca haría, aunque llegara el Hermano Mayor más nefasto de la historia porque mi abuela me hizo hermano con mucho sacrificio para poder pagar la cuota y porque Jesús Nazareno no tiene la culpa de quien dirija la Hermandad. Al final parece que no, pero, si tienes detalles con los hermanos en determinadas cuestiones vas a alimentar que sus progenitores continúen dentro de la Hermandad. Este crecimiento viene del buen hacer de la Hermandad. Ya no solo en recuperar tradiciones, sino en el papel social que realiza.
¿Cuál es esa labor social?
La Hermandad está haciendo una obra social junto con Cáritas, además de interna, asumiendo el coste de la compra de determinadas personas más necesitadas. En materia de comida hemos decidido hacer un esfuerzo para que puedan consumir pescado, carne, fruta… Por ello, gracias a la colaboración de varios carniceros, pescaderos y fruteros del pueblo, podemos ofrecer estos recursos a varias familias de la localidad. Con esta labor llevamos cuatro años ayudando a determinadas personas que verdaderamente lo necesitan. De esto es de lo que más orgulloso estoy.
Para concluir, ¿cuáles son los estrenos y novedades que presentáis para la Semana Santa 2025?
Tenemos varios estrenos: los flecos del palio, anteriormente eran muy finos y endebles por lo que estaban muy deteriorados por el paso del tiempo. Por eso, la cuadrilla de la Virgen, antiguos y actuales, más allá del proyecto del manto, han decidido hacerle flecos nuevos, flecos de bellota. Además, la Virgen estrena una saya torera, llamada ‘Saya de Anita la chica’. Esa saya ha sido donada a la Hermandad el actual capataz de la Amargura tras readaptar un traje de toreo, adquirida por esta persona como regalo de su enlace con su prometida, que decidieron donar a la Hermandad. Así, un grupo de mujeres guiadas por la camarista junto con la colaboración del vestidor deciden hacerle la saya, cuyo nombre viene por una mayor cantidad de trazas en el bordado por parte de Ana la chica. La Virgen también estrena puñitos y pañuelo en la técnica del encaje de bolillos, donado por una hermana camarista. El libro de difuntos era un estreno del año pasado, pero ante la imposibilidad de la salida procesional será la primera vez que salga, si Dios quiere. Se han incorporado algunas nuevas marchas regaladas a Jesús y la Virgen, a la suma de que el grupo roteño Malandar va a cantar una plegaria propia a Jesús Nazareno en el momento de la recogida.