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Miércoles 29/06/2022  

Andalucía

C’s se aísla del PSOE en el peor momento del Ejecutivo de Díaz

El grupo de Marín se niega a que la crisis sanitaria acabe quemándole y no le sirven las dimisiones. Ahora pretende tomar la bandera del frente educativo.

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  • Marín charla con Díaz

“El enfermo no mejora y quizás haya quien no quiera contagiarse”. El pasado miércoles un diputado de la oposición definía de esa forma tan gráfica en el Parlamento andaluz el augurio de que Ciudadanos podría sumarse a última hora a la petición de un Pleno monográfico sobre sanidad en la Cámara. Las explicaciones huecas del consejero de Salud, Aquilino Alonso, no habían convencido a casi nadie y el grupo que capitanea Juan Marín ya había alertado de que de ese examen de conciencia dependía en buena medida el bando en el que militaría. El jueves, con la tercera dimisión en la cúpula del SAS aún fresca, C’s dejaba solo al PSOE en la votación de una iniciativa vinculada al conflicto y el viernes estampó su firma, junto a la del PP, en la petición oficial de Pleno.

La Junta se ha quedado sola en la trinchera sanitaria porque Ciudadanos ha digerido que una cosa es rubricar un pacto de investidura y otra bien distinta inmolarse con el PSOE en la peor crisis de gestión desde que arrancó la legislatura. “Cuando hacen las cosas mal habrá que decírselo”, alertó el propio Marín el miércoles. La luna de miel en la que ambas formaciones se habían sumergido, traducida en otros Presupuestos plácidos para Díaz, ha acabado en sobresalto. C’s cree que la Junta no ha sabido manejar la crisis, se lo achaca y sus líderes no están por la labor de que los miles de manifestantes que han salido a la calle desde octubre incluyan sus siglas en el saco de los culpables.

El viernes el grupo de Albert Rivera le extendió su mano al PP para garantizar que, salvo sorpresa mayúscula, haya Pleno sanitario que además vote resoluciones, lo que obligará a la Junta a acatar las sugerencias que emanen del Parlamento. Pero un día antes hubo otro detalle que quizás pasara más desapercibido: en la iniciativa sobre sanidad del PP  que unió en bloque a la oposición se aprobó una cuantiosa mejora de las ayudas a la Atención Temprana, de la que se benefician casi 20.000 menores en toda Andalucía. Esa propuesta fue, precisamente, la que provocó un revuelo en febrero de 2016 cuando C’s se negó, por sorpresa, a apoyar una proposición no de ley de Podemos en ese mismo sentido. Fue el famoso cambio de voto en el último minuto que Marta Bosquet, diputada de C’s, justificó por una reunión en San Telmo a la que fue convocada por la propia Susana Díaz y en la que ambas hablaron “de mujer a mujer”. Su grupo se había negado también a elevar el listón en los Presupuestos, pero el jueves viró 180 grados y lo aprobó para contrariedad del PSOE.

C’s dialoga, pero ya con otro tono. Si en aquella reunión Díaz amarró una victoria, hace 10 días hubo conversación opuesta: Marín telefoneó al vicepresidente Jiménez Barrios y le alertó de que la crisis sanitaria es insostenible. Tres días después se aceptaban dos dimisiones. Él niega haber exigido cabezas, pero la sutileza surtió efecto.

Todo en el aire

Además de la sanidad, C’s quiere hacer suya, por ejemplo, la bandera de la educación concertada, que puede convertirse en nuevo foco de conflicto en unas semanas cuando venzan los acuerdos con los colegios privados que la Junta está poniendo en entredicho para renovar. Marín tiene varias preocupaciones: a Albert Rivera le salió contestación en Andalucía (irrelevante luego en la votación sobre el liderazgo) que destapó un latente malestar en las bases por la sumisión en momentos clave al PSOE. La duda en el partido es, además, si merece la pena quemarse del lado de una presidenta de la Junta con la imagen erosionada y que en unos meses puede haber cedido el cetro.

“Preparados” para gobernar Andalucía

Marín proclamó este domingo desde Coslada, donde C’s clausuró su IV Asamblea, que el partido está preparado “más que nunca” para gobernar, “esperando que las urnas se pongan para poder demostrar que somos capaces de dirigir Andalucía”. ¿En coalición con el PSOE? Sobre eso, asegura, no se aventura porque no sabe si Díaz seguirá en San Telmo en 2019. Llegada esa fecha hablar “con el PSOE” pero también “con el PP”.

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