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La salud mental en San Fernando (I)

Es necesario ampliar USMC de San Fernando dotándola de los recursos necesarios

Publicado: 20/03/2025 ·
17:30
· Actualizado: 20/03/2025 · 17:31
Autor

José Antonio Jiménez Rincón

Persona preocupada por la sociedad y sus problemas. Comprometido con la Ley y el orden

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La reforma psiquiátrica andaluza comienza en 1984 con la creación del Instituto Andaluz de Salud Mental (IASAM) de forma transitoria, ya que funcionó hasta 1990 y se enmarcó en el contexto de la creación del sistema sanitario público en Andalucía en 1986, siendo a finales de los ochenta cuando éste se integró en la red de recursos del SAS. Aunque comparte características comunes con el cambio producido en la totalidad del sistema sanitario en lo relativo a la salud mental, en Andalucía presenta características propias que la diferencian del resto de comunidades autonómicas.

Los cambios más relevantes de esa reforma legislativa que se hicieron a nivel nacional fueron la supresión de la incapacitación de las personas con discapacidad, los internamientos involuntarios, la figura de la tutela y el cierre de los hospitales psiquiátricos. A nivel autonómico se crea la Fundación Pública Andaluza para la Integración Social de Personas con Enfermedad Mental (Faisem) para el apoyo social y laboral de las personas con enfermedad mental, y la reconversión de los profesionales sanitarios dedicados a la psiquiatría dispersos en estructuras obsoletas, en equipos multidisciplinarios constituidos por psiquiatras, psicólogos, enfermeras, auxiliares y trabajadores sociales. Son esos equipos los que configuran hoy las Unidades de Salud Mental Comunitarias (USMC) repartidas en las áreas sanitarias.

La escasez de profesionales de los equipos de salud mental cuya ratio de psiquiatras, psicólogos y enfermeras en Andalucía son más bajas que la media nacional y éstas aún más bajas que la media europea, unido a los problemas que padece la Atención Primaria en su conjunto, son las causas de las dificultades y las demoras en atender con agilidad las complejas patologías que se atienden en estas unidades. España es uno de los países europeos con mayor consumo de psicofármacos y el primero en consumo de Benzodiacepinas, lo que guarda una relación directa con la falta de profesionales que puedan realizar psicoterapia y otros tratamientos de apoyo personal.

La USMC de San Fernando, ubicada en las consultas externas del Hospital de San Carlos, la componen trece profesionales entre psiquiatras, psicólogos, enfermeras, trabajadora social y personal auxiliar. Esta unidad no es ajena a las carencias de profesionales. Aun estando ubicada dentro del hospital, no disponen de una unidad de hospitalización con camas para el tratamiento de pacientes con patologías agudas teniendo estos que ser trasladados al hospital de Puerto Real.

Dado que el equipo de San Fernando atiende a una población de más de 93.000 habitantes, desde la Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (Afemen) se reivindica para San Fernando la creación de un hospital de día que haría innecesario el ingreso hospitalario en la unidad de agudos del Hospital de Puerto Real, la creación de un servicio de urgencias de salud mental, ya que actualmente sólo se atiende en horario de mañana por lo que, en caso de urgencia fuera de ese horario, hay que trasladarse al Hospital de Puerto Real. También se requiere la ampliación del número de psiquiatras y psicólogos clínicos, dotar la unidad de una sala para la realización de terapias, despachos para profesionales, y el adecentamiento de las instalaciones de la USMC, etc. Estas medidas se reivindican para satisfacer las necesidades de una población donde, según datos de prevalencia, contaría con aproximadamente 1.800 personas con un trastorno mental grave, con el fin de evitar o reducir el número de desplazamientos de pacientes y familiares hasta el hospital de Puerto Real, un hospital que cubre una extensa área geográfica con la consiguiente sobrecarga para el equipo médico y la dificultad que representa para usuarios y familiares de San Fernando.

Es necesario ampliar la USMC de San Fernando dotándola de los recursos necesarios. Y, sobre todo, darles utilidad a las instalaciones en desuso del Hospital de San Carlos mejorando los espacios físicos donde trabajan los profesionales y utilizar los espacios disponibles para cubrir esas necesidades para el hospital de día y, por qué no, para una unidad de hospitalización de patologías agudas. Se trata de unas carencias en salud mental que vienen arrastrándose históricamente desde la reforma de 1984 y que en los años posteriores a la pandemia se han agudizado. Tanto los profesionales de salud mental, como las asociaciones de familiares y usuarios (personas con TMG) han realizado protestas generalizadas, especial y prioritariamente por las continuas carencias de profesionales que dificultan el trabajo y retrasan las citas y revisiones de los pacientes.

La complejidad de las enfermedades mentales requiere la entrevista con los pacientes, la relación con los familiares y los procesos terapéuticos, así como una dedicación y unos tiempos que no tienen. En 2021 se crearon equipos de tratamiento intensivo comunitario (ETIC) para atender a pacientes con trastorno mental grave en sus domicilios. En San Fernando lo componían una psiquiatra, una enfermera y una trabajadora social. Actualmente el equipo carece de psiquiatra desde hace al menos dos años.

Desde el día 1 de febrero de este año y debido a obras en la unidad de agudos del hospital de Puerto Real se han cerrado la mitad de las camas disponibles permaneciendo solo catorce para toda el área asistencial compuesta por Cádiz, las poblaciones de la Bahía y toda la comarca de la Janda (las otras unidades de agudos están en Jerez y La Línea). Esa disminución del número de camas ha obligado al servicio a adoptar medidas que incluyen: evitar los ingresos por intoxicación o abstinencia de sustancias psicoactivas o por motivos sociales cuyos pacientes deberán ser atendidos de forma ambulatoria o en sus domicilios. Los pacientes con riesgo de suicidios que no sean ingresados tendrán seguimiento telefónico hasta ser atendidos en la USMC correspondiente. Por otro lado, si debido a la gravedad del paciente el ingreso es inevitable, son derivados al hospital de Jerez o al hospital de La Línea con el trastorno que eso supone para las familias de esos pacientes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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