"Tú decir que si te votan...”. Así comenzar la canción de Javier Krahe que costarle la censura en años de supuesta libertad, cuando mandar la tribu el Gran Jefe González. Y, casi cuarenta años después, yo no entender por qué tribu no haber aprendido nada. Haber pasado décadas, haber tenido diferentes Jefes, pero tribu seguir tragando igual y lanzar flechas a otros de tribu mientras culpables de problemas salir de rositas.
Dejando ya de hacer el indio, lo cierto es que esta semana ha sido completita en cuanto a noticias y al retrato que estas hacen de nuestro país, de su clase política y una población que trabaja mucho para llevar el pan a casa pero a la que el hastío y el agotamiento han convertido en algo holgazana a la hora de decidir qué creer y a quién apoyar.
De entrada, el pacto de Sánchez con Junts para que la Generalitat catalana ejerza el control de fronteras ha dado mucho de qué hablar... para seguir sin tener nada claro. No sabemos si es una cesión (inconstitucional) o delegación (que podría tener cierto encaje en la Carta Magna) de competencias, pero que ha alimentado el relato ultraderechista de la humillación de España ante los independentistas. Quizá habría sido mejor explicar que la competencia y responsabilidad sigue siendo estatal, pero que se va a trabajar de la mano del gobierno autonómico catalán y que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado van a contar con la cooperación de los Mossos d'Esquadra. Se habría entendido todo mejor y se evitarían polémicas estúpidas.
La princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa? Y no hablo de la primogénita de los Reyes, sino de Isabel Díaz Ayuso. Según parece, le duele la cabeza tras la emisión (y antes también) del documental 7291 en el que se repasaron los hechos del Madrid de la pandemia, la gestión de la residencia y el indigno abandono de los ancianos en las residencias. Se quejaron desde el PP de la supuesta parcialidad del mismo y hasta Ayuso hizo un vídeo defendiendo su gestión. También los de Génova afirmaban que deberían tener voz en ese espacio donde cupo el documental. Esto me lleva a plantear dos cuestiones: la primera, la labor del periodista no es dar voz al que dice que llueve y al que dice que no, sino abrir la ventana y contarnos si llueve (y sí, llovieron muertes por abandono en el feudo de Doña Isabel); la segunda, ¿por qué tanto revuelo si “la culpa fue de Pablo Iglesias”?
A Mazón le siguen creciendo los enanos tras el circo que montó alrededor de su gestión de la DANA. Aparte de que se le está desmontando cada excusa sobre la falta de información, sobre la hora de llegada al CECOPI y sobre el intento de pasar la pelota al gobierno central; además de que su partido está dejando de apoyarle, quizá tarde para caer en el ridículo que han estado haciendo por intentar respaldar al presidente valenciano; todo se le vuelve en contra cuando las imágenes que se publicaron con este llegando al CECOPI se han demostrado manipuladas. No sabemos con certeza dónde estaba ni a qué hora apareció, pero sí sabemos dónde no estuvo, qué no hizo y cuántas vidas costó.
¿Qué más hace falta para tomar acción? Como decir antes, yo no entender.
Algunos dar mayoría absoluta a quien abandonar a sus abuelos, otros creer a quien dejar su casa inundarse de fango, Gran Jefe gestionar mal y comunicar peor... pero todo seguir igual. Yo no entender nada. Por Manitú.