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Jueves 03/12/2020

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Cuesta arriba

La sombra de este otoño de pandemia está invadiendo, inmisericorde, los escasos reductos de luminosidad con que acostumbrábamos a decorar de esperanza...

Publicado: 15/11/2020 ·
21:54
· Actualizado: 15/11/2020 · 21:54
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  • Subida de montaña
Autor

Manuel Expósito

Profesional del periodismo desde hace más de 30 años. Director general de Gestión de Medios Jiennenses

Expositor

El blog Expositor se centra en la crónica política de la semana centrada en Jaén y su provincia

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La sombra de este otoño de pandemia está invadiendo, inmisericorde, los escasos reductos de luminosidad con que acostumbrábamos a decorar de esperanza noviembre. En tierra de paros crónicos y sempiternas sequías, noviembre solía traer aparejada la ilusión renacida por el maná del cielo de la lluvia y de la aceituna: ganas locas de alimentar el alma y la despensa, devolviéndonos la fe en la Navidad, en el volver a empezar, en ese ‘siempre es todavía’ que permite afrontar lo venidero con ímpetu renovado. Forzar el cierre diario del comercio y la hostelería a las 6 de la tarde se carga, de un plumazo en BOJA, el empleo temporal que se creaba en tiendas, bares y restaurantes en estas fechas. Una legión de camareros y dependientes que buscan a la desesperada, hoy, cuadrilla aceitunera tras muchas campañas de ausencia.

La recolección se extiende por tajos donde se imponen cautelas y comentarios recurrentes acerca de PCRs y toques de queda. Apenas media docena de enfermeros principiaron, ayer, la tarea anti-covid en la provincia. Los albergues municipales de temporeros, por mor de las restricciones de aforo y subvención, se redujeron a diez. Maribel Lozano, delegada del Gobierno andaluz, alabó la oportunidad de la proposición no de ley que el diputado, y presidente provincial del PP, Juan Diego Requena, presentaba en el Congreso reclamando el envío urgente de un contingente de la U.M.E. que contribuyera a reforzar el control en la llegada de jornaleros inmigrantes. Pese a que se trataba de un mero brindis al sol, habida cuenta el rechazo gubernamental a la iniciativa, el gesto denota la capacidad que está teniendo JDR para encarnar en los temas de Jaén la discreta función de correa de transmisión entre Sevilla y Madrid, la Junta de Juanma y ‘Génova 13’. Quienes daban por amortizado el liderazgo de Requena, no contaban con su condición de prototípico gregario, de –siguiendo el símil ciclístico- esforzado del pelotón en el seno de un grupo parlamentario cuyas interioridades controla hasta en el más ínfimo detalle ‘geoestratégico’ el secretario general del partido, Teo García Egea. Javier Márquez, cada vez que se desplaza a Madrid, en calidad de senador, acostumbra a trasladar a los jefes la conveniencia de que Juan Bravo acceda cuanto antes al mando pleno del partido en Jaén. “Todo hubiera sido más fácil de haber ganado las elecciones o, al menos, conservado el poder en el Ayuntamiento”, cuentan que le soltó Teo a Cuqui, a quemarropa, en un reciente e impagable tête à tête.

Los movimientos intestinos -por diarreíticos- en el PP capitalino merecen comentario aparte. Los tiras y aflojas de JDR y Cuqui alcanzan su máxima expresión –en términos de inagotable vendetta- en el grupo municipal. El tecnócrata Manuel Bonilla, de medio lado, intentaría mantenerse en posición equidistante, en tanto Antonio Losa represente la sostenida influencia de su compañero de estudios, el anterior alcalde, Javier Carazo se deje seducir todavía por revividos cantos de sirena y Reyes Chamorro asuma, a regañadientes, el papel de despechada. La eclosión del affaire ‘World Pádel Tour’ acrecentó los miedos y las aversiones entre allegados, en medio de acusaciones mutuas de deslealtad y filtraciones. El odio ‘africano’ de Cuqui a María Cantos, por lo que pudo ser y no fue, se traslada a la nómina de liberados de ambos grupos. Márquez quiere ejercer labor profética en el advenimiento del bravismo, haciéndose el imprescindible, aferrándose a la silla, yendo con frecuencia a Sevilla, administrando la bilis digital de ese hooliganismo clandestino –minoría que conformó sus hordas cuando gobernaba- que aguarda, como agua de mayo electoral, la vuelta de banderas victoriosas. En apenas diez días será el juicio de Onda Jaén. Cuando Vox levante el veto a los presupuestos de la Junta, el elenco de delegados provinciales incorporaría a tres nuevos actores: 1 PP, Cultura, y 2 Cs, Justicia e Igualdad. Vuelan currículos. Bien colocadas, a priori, Mar Dávila, Marian Adán y Concha Azorit. En febrero, la resolución del proceso congresual provincial del PP. El cuquismo no es nada sin Bravo. Y lo sabe. Frustrante ITI, por otra parte. Los primeros 90 millones de euros de la Junta,  a decir de ‘Jaén Merece Más’, “son gastos e inversiones que debería afrontar con presupuestos ordinarios de sus consejerías” y la aportación del Estado, ni figura en el proyecto presupuestario 2021 del Gobierno ni está previsto que se incorpore como enmienda parcial. “Tampoco es cuestión de que se contemplen partidas que luego no se ejecuten”, espeta el diputado Felipe Sicilia.  La rumorología apunta, asimismo, al decisivo influjo en Defensa de Pepe Bono para que la base logística militar del Plan Colce, en expectativa, termine en Toledo. Una inacabable cuesta arriba para quienes pedalean políticamente en pos de Jaén.

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