Hacer un grafiti puede salir muy caro. Hablamos de pintadas sin autorización que manchan y afean paredes, bancos y marquesinas de la ciudad: “Él que pinta una calle, al igual que él que quema un contenedor, tiene una sanción administrativa o penal”. El concejal de Seguridad, Avelino Barrionuevo, ha dejado claro que “no es arte urbano, es vandalismo”. La policía local de Málaga ha puesto 36 denuncian durante 2024 por este tipo actos ilegales en cumplimiento de la Ordenanza para la Garantía de la Convivencia Ciudadana y la Protección del Espacio Urbano en la ciudad de Málaga. Estos pseudo-grafiteros han sido pillados por las cámaras de vigilancia de la ciudad y en vídeos subidos a redes sociales.
Las sanciones pueden alcanzar los 3.000 euros. La infracción leve es de 750 euros; en la grave se contemplan multas de hasta 1.500 euros, cuando se produzcan en elementos del transporte público como vehículos, paradas o marquesinas o en los parques y jardines públicos; y en el supuesto de afectar a monumentos, edificios o inmuebles catalogados o protegidos, la infracción pasa a ser muy grave, con multas de hasta 3.000 euros. Casi la mitad de las denuncias (19) fueron localizadas en el distrito Centro, mientras también constan seis en Bailén-Miraflores y tres tanto en Cruz del Humilladero como en Carretera de Cádiz y Churriana.
Artes son los grafitis y murales autorizados. Muchos de ellos forman parte de ‘Málaga Más Bella’ o ‘Color en el Barrio’, programas educativos y artísticos que promueve el Ayuntamiento de la capital. El concejal del distrito Centro, Francisco Cantos, ha dicho que en el Consistorio “nosotros no estamos en contra de la libre expresión”, indicando que los grafitis tiene que estar “dentro de ordenanza de convivencia y respeto al patrimonio”.
Los ediles han recordado que la ordenanza de Convivencia Ciudadana prohíbe realizar toda clase de pintadas, escritos o grafismos con cualquier material o instrumento o rayando la superficie, salvo los murales artísticos que se realicen con autorización expresa del Ayuntamiento o de la persona propietaria en el caso de efectuarse sobre inmuebles de titularidad privada, siempre que no supongan un menoscabo de la protección del patrimonio histórico, artístico, natural y cultural.